El libro se presta para varios modos de lectura y actividades, tanto por las repeticiones como por los sonidos que se producen en las distintas zonas que debe sortear la familia cazadora. En nuestro caso, los niños de kinder hicieron pequeños osos que luego cazarían a su gusto. (Al oso no le gustan las fotos, por eso aquí no podemos verle el rostro)
Los niños también se entrenaron en cazar mosquitos malos. Y lo hicieron muy bien... Si tienes problemas con mosquitos, ¡puedes llamar a los pequeños de kinder!

